Para tomar una decisión como esta y llevarla a cabo se necesita tener huevos, literalmente.

Mira que ser fanático tiene sus contras, como este señor que con tal de no serle infiel a su esposa se corto sus “aquellitos”, o sease sus testículos.

Mejor me los corte.

Según la nota:

Usó una cuchilla de afeitar y las agujas e hilo para suturar las heridas que luego se infectaron.

Se trata de Luis Alfonso Sánchez, un campesino de la vereda Bajo Taracuá, municipio de San Pablo, sur de Bolívar.

El hombre permanece en el Hospital Universitario de Santander (HUS), en Bucaramanga, después de que hace dos días se extrajo sus testículos para, según él, no serle infiel a su esposa, con la que convive hace más de 20 años.

Artículo Completo.