Bueno, precisamente en mis feeds me encontre con esta anécdota del maestro Kabeza, donde nos relata un recuerdo de la “dulce” infancia y sus efectos contra las fiestas de disfraces. Buen tema para los que acostumbran festejar sus “hallowen” con fiestas de disfraces.

chinoblog

Neta que tienen que leer el post completo pa’ entenderle, pero no hay pierde, esta buenísimo.